LA HISTORIA
Donde todo comenzó
Antes de que las grandes bodegas escribieran su historia, fue la propia tierra quien comenzó a escribir la suya.
Mucho antes de la fundación de Bodegas Protos en 1927, la Ribera del Duero ya había comenzado a construir una de las tradiciones vitivinícolas más reconocidas de España. Generaciones de viticultores aprendieron a interpretar el paisaje, el clima y el paso del tiempo, transmitiendo sus conocimientos de padres a hijos y convirtiendo el viñedo en parte inseparable de la identidad de esta tierra.
Entre aquellos antiguos caminos destacaba el que conducía a Roa, una localidad estrechamente vinculada a la historia de la Ribera del Duero. Durante siglos, estas rutas unieron pueblos, viñedos y familias dedicadas al cultivo de la vid, creando un patrimonio vitivinícola que todavía hoy sigue vivo.
De esa memoria nace Protos Carroa.
EL SIGNIFICADO DE CARROA
Carroa no es únicamente el nombre de un vino.
Es la interpretación de un territorio.
Inspirado en la antigua expresión «Camino hacia Roa», su nombre evoca los caminos que durante generaciones permitieron compartir conocimientos, formas de cultivo y una cultura del vino que ha dado prestigio internacional a la Ribera del Duero.
Simboliza el vínculo permanente entre la tierra, las personas y el tiempo. Conserva la memoria de quienes hicieron posible que este territorio se convirtiera en uno de los grandes referentes de la viticultura española.
Carroa no recuerda únicamente un camino.
Conserva la memoria de un territorio.
VIÑEDOS
Viñedos que hablan del paisaje
Cada gran vino comienza mucho antes de llegar a la bodega.
Comienza en el viñedo.
Protos Carroa 2021 se elabora exclusivamente con 100 % Tinto Fino (Tempranillo) procedente de viñedos con más de 50 años de antigüedad situados en diferentes parcelas de la provincia de Burgos.
Las distintas altitudes, orientaciones, composiciones de suelo y condiciones climáticas aportan una extraordinaria riqueza natural. Cada parcela ofrece un matiz diferente y, juntas, construyen el carácter profundo, elegante y preciso de Carroa.
La vendimia se realiza íntegramente de forma manual, con una selección cuidadosa de la uva para preservar la máxima calidad desde el viñedo hasta la bodega.
Cada parcela aporta un matiz.
Juntas construyen la identidad de Carroa.
ELABORACIÓN Y CRIANZA
Una elaboración al servicio del territorio
La filosofía de Bodegas Protos consiste en interpretar el viñedo con el máximo respeto, permitiendo que cada parcela exprese con naturalidad su personalidad.
Tras una cuidada fermentación alcohólica y la fermentación maloláctica, comienza una crianza concebida para acompañar al vino sin ocultar jamás su origen.
Protos Carroa 2021 permanece 16 meses en barricas de roble francés. Posteriormente continúa su evolución durante 8 meses en tinas de roble francés de 12.500 litros y finaliza su afinamiento en huevos de hormigón.
Esta combinación permite integrar estructura, elegancia y frescura, preservando la pureza de la fruta y la precisión aromática del vino.
Nada durante la crianza busca protagonismo.
Todo está pensado para respetar la personalidad del viñedo.
El resultado es un vino refinado, profundo y extraordinariamente preciso.
Vista: Color rojo cereza profundo con reflejos granate, limpio, brillante y de gran intensidad visual. Su capa alta anticipa concentración, elegancia y capacidad de evolución.
Nariz: Aromáticamente profundo, elegante y complejo. Destacan notas de fruta negra y roja madura, como mora, ciruela, cereza negra y grosella, perfectamente integradas con recuerdos de cacao fino, vainilla, cedro, especias dulces, ligeros tostados y un delicado fondo mineral. Con la oxigenación aparecen matices balsámicos, notas de madera noble y una sensación aromática precisa, seria y envolvente.
Boca: Sedoso, amplio y equilibrado. Presenta una entrada elegante, taninos finos y bien definidos, magnífica frescura y una textura envolvente que aporta profundidad sin perder precisión. La fruta madura se mantiene viva y armoniosa, acompañada por notas especiadas, tostadas y minerales perfectamente integradas.
Final: Largo, refinado y persistente, con una sensación de equilibrio que invita a seguir descubriendo nuevos matices con el paso del tiempo. Un vino de guarda concebido para evolucionar lentamente en botella y expresar durante años toda la complejidad de los grandes vinos de la Ribera del Duero.