LA HISTORIA
Cuando un gran vino se convierte en el regalo de una vida.
Existen regalos que se disfrutan durante un instante.
Y existen regalos capaces de permanecer en la memoria para siempre.
El Estuche de Regalo Protos Gran Reserva 2012 pertenece a esta última categoría.
Dos botellas de una de las grandes añadas de Bodegas Protos, acompañadas por dos copas oficiales, convierten cada apertura en una invitación a compartir historia, tradición y excelencia.
No representa únicamente un estuche de regalo.
Representa casi un siglo de conocimiento, paciencia y pasión por el vino.
EL LEGADO DE ONCE HOMBRES
Toda gran historia comienza con una decisión.
En 1927, once viticultores de Peñafiel unieron su experiencia, su conocimiento y una misma visión de futuro para fundar una bodega destinada a marcar el devenir de la viticultura en la Ribera del Duero.
Aquella decisión dio origen a una filosofía basada en el respeto por el viñedo, la paciencia y la búsqueda permanente de la excelencia.
Hoy, cada botella de Protos Gran Reserva mantiene vivo aquel legado.
Y este estuche permite compartirlo.
EL DOCUMENTO QUE LO INICIÓ TODO
Las imágenes que acompañan esta colección reproducen el acta fundacional y las firmas originales de los once viticultores que fundaron Bodegas Protos el 29 de marzo de 1927.
No son únicamente documentos históricos.
Representan el origen de una de las bodegas más emblemáticas de España y el nacimiento de un legado que continúa emocionando a los amantes del vino generación tras generación.
MUCHO MÁS QUE UN REGALO
Hay regalos que se olvidan.
Y existen regalos que se recuerdan para siempre.
Este estuche no contiene únicamente dos botellas y dos copas.
Contiene una historia que comenzó hace casi un siglo.
Contiene el respeto por la tierra.
Contiene el tiempo necesario para elaborar un Gran Reserva.
Contiene la emoción de compartir uno de los grandes vinos de la Ribera del Duero.
EL PRIVILEGIO DE SABER ESPERAR
No todos los vinos pueden convertirse en Gran Reserva.
No todas las añadas poseen la estructura necesaria.
Y no todas las bodegas están dispuestas a esperar.
En Bodegas Protos, la paciencia siempre ha sido una elección.
Una filosofía que convierte el tiempo en uno de los ingredientes más importantes de cada botella.
LA MÁXIMA EXPRESIÓN DE UN LEGADO
Dentro de la colección de grandes vinos de Bodegas Protos, Gran Reserva ocupa un lugar único.
Y cuando se presenta en un estuche con dos botellas y dos copas oficiales, ese legado se transforma en una experiencia pensada para compartir.
Porque existen vinos extraordinarios.
Y existen regalos capaces de emocionar antes incluso de descorchar la primera botella.
Hay regalos que celebran un instante.
Protos Gran Reserva convierte casi un siglo de historia en una experiencia para compartir.
Vista: Color rojo cereza profundo con reflejos granate y una capa alta que transmite concentración y elegancia. Limpio, brillante y de extraordinaria intensidad visual, anticipa la complejidad, la estructura y la capacidad de evolución que distinguen a los grandes vinos de guarda de la Ribera del Duero.
Nariz: Intensamente aromático, elegante y extraordinariamente complejo. Destacan notas de fruta negra madura, ciruela, mora y cereza negra, perfectamente integradas con delicados recuerdos de cacao fino, vainilla, cedro, tabaco, especias dulces y ligeros tostados procedentes de su prolongada crianza. Con la oxigenación aparecen matices balsámicos, minerales y de madera noble que aportan profundidad, finura y una notable riqueza aromática.
Boca: Amplio, sedoso y perfectamente equilibrado. Presenta una entrada elegante, taninos finos y pulidos, magnífica estructura y una frescura que aporta precisión y armonía durante todo el recorrido. La fruta madura se funde con notas especiadas, minerales y tostadas en una textura envolvente que conduce a un final largo, refinado y persistente, confirmando su extraordinaria capacidad de guarda.
Crianza: Larga crianza en barricas de roble francés y americano, seguida de un prolongado afinamiento en botella. Un proceso paciente que integra estructura, profundidad y elegancia sin ocultar la personalidad del Tinto Fino ni la identidad de la Ribera del Duero.