Todo comienza en la Finca Valcavado.
Situada en uno de los enclaves más privilegiados de Ribera del Duero, esta finca da origen al vino más exclusivo y representativo de Bodegas Traslascuestas. Cada vendimia se realiza manualmente en pequeños cestos de 15 kg y se somete a una doble selección, primero de racimos y posteriormente de granos, garantizando que únicamente la mejor fruta forme parte de este proyecto.
La elaboración está concebida para respetar al máximo la identidad del viñedo. La fermentación maloláctica se realiza en barricas nuevas francesas de 500 litros, donde posteriormente el vino permanece durante 30 meses de crianza. Este formato de barrica permite una integración más precisa y elegante de la madera, preservando la pureza de la fruta y la expresión mineral característica de la finca.
La producción permanece deliberadamente limitada a 5.237 botellas, una cifra que refleja la filosofía de la bodega: priorizar la calidad y la autenticidad por encima del volumen. Tras la crianza en barrica, el vino continúa evolucionando durante un mínimo de 24 meses en botella, alcanzando una complejidad, armonía y profundidad excepcionales antes de salir al mercado.
El resultado es un vino de gran personalidad, donde potencia, elegancia y frescura conviven en perfecto equilibrio. Una interpretación singular de Ribera del Duero concebida para emocionar en el presente y evolucionar durante muchos años.
Vista: Rojo picota intenso con reflejos granate. Capa alta, brillante y de extraordinaria concentración.
Nariz: Compleja y profunda, con aromas de frutas negras maduras, regaliz, especias dulces, notas minerales, balsámicas y mentoladas, acompañadas por elegantes tostados procedentes de la crianza.
Boca: Amplia, estructurada y sedosa, con taninos suaves y perfectamente integrados. Destacan la fruta madura, la profundidad del terruño y un final largo, persistente y extraordinariamente elegante.